Mi vecinita Amaia (10 años) vino a casa para ver mis trabajos y me dijo que ella tenía una casa de muñecas que había sido de su hermana mayor (21 años) pero que estaba muy estropeada, que le faltaba mobiliario....y con esa carita de pena que ponen los niños, no pude por más que decirle que yo se la arreglaría!
La casa es la del coleccionable de "la casa andaluza" pero sin todas las piezas originales, lo que no habían terminado de comprar,se hizo a mano. Y los muebles eran pocos y no todos a escala.
Sólo le pregunté como se imaginaba su casa de muñecas, ella me dijo: " Mi color preferido es el morado, me encanta el arco iris, en ella vivirán conejos y osos y creo en los unicornios! "
Con esa base la casa ha resultado así:
Le añadí al piso superior una reja que hice hace mucho tiempo cuando probé las soldaduras y en la planta inferior tenía una barandilla de madera en muy mal estado que he sustituido por una de esas verjas de plástico que casi todas conocemos, pintada en tono forja.En el lateral liso hice en cartulina triple los conejos, oso y cómo no, un unicornio!
Y el arco iris en el tejado!
Vamos a verla por partes:
En la terraza aproveché todo los muebles que tenía, caballito, mesa y sillas que eran en madera y que he pintado en colores, además de añadir un columpio para que jueguen los niños.El baño sólo tenía bañera,porque en realidad ahí no había dos habitaciones, era sólo una grande, pero le puse un tabique divisorio y hemos sacado salón y baño. En mis cajas encontré lavabo, espejo y wc. El mueble de la izquierda también lo tenía ella, pero lo he pintado para que quedara conjuntado. Y he añadido un cuadro de Botero.
Aquí ,menos el esquinero todo es de mis cajones. Pintando chimenea y mesa. Y un par de cuadros que pinté al óleo.
En esta habitación, he dejado la "esencia" de la antigua casa, sólo he añadido el reloj de sol, las plantas y la comida.
En la cocina comedor cojí los muebles que tenía y los pinté en un tono claro pero brillante para que destacara y con unas flores que siempre dan alegría, incluída la cocina de hierro.
En esta habitación, he hecho la colcha y cojines, la lámpara de la mesilla y como separación de la habitación que da a la terraza, una persiana enrollable con un calendario de los de papel. Y otro cuadro al óleo que le iba muy bien con un campo de lavanda.
Así comencé a transformarla, Amaia me miraba como pensando: "menudo estropicio, qué saldrá de ahí"
Todavía no la ha visto amueblada, esta tarde hemos quedado para hacer la inauguración!!






















